Mostrando las entradas con la etiqueta Psicología Familiar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Psicología Familiar. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de febrero de 2015

Involucrar a los hijos en el divorcio ...... solo para bien

Pasar por las etapas del divorcio no es algo que afecte solo a los adultos, inevitablemente afecta a los hijos independientemente de su edad, ellos también pueden presentar estrés, sentimientos de culpa, angustia, frustración y tristeza, por la situación vivida.

La teoría del Apego (John Bowlby 1907-1990) nos habla de la existencia del vínculo emocional entre padres e hijos, por lo que el divorcio hace que los niños se sientan vulnerables, piensan que su soporte está en peligro y experimentan sentimientos de abandono y pérdida.


Esta mima sensación de abandono la pueden experimentar los adolescentes, muchos piensan que por ser mayores pueden confrontar la circunstancia con más madurez e independencia, sin embargo durante la separación de los padres, el adolescente puede sentirse incomprendido, rechazado, expresándose con enojo, agresividad o desinterés por sus actividades cotidianas.

Por ello es aconsejable que desde el inicio del proceso se les explique a los hijos, conforme a su edad, lo que está sucediendo, siendo honestos, dándoles a conocer los motivos y consecuencias. Esto evitará malos entendidos o fantasías donde ellos se culpen.

Se debe evitar hablar mal del padre o de la madre a los hijos, evitando que se alineen, es decir, que se pongan a favor de alguien, esto equivale también a no usarlos para  hacerle daño al ex cónyuge,  esto solo los dañara y confundirá más, Siempre teniendo en mente que para ellos, los dos son importantes y necesita amor, apoyo y comprensión de ambos, así se dejará en claro que se rompe el vínculo como pareja, pero NO como padres, por lo que seguir pasando tiempo con los hijos es indispensable.

Una vez que se haya tomado la decisión, se debe evitar alimentar fantasías de reconciliación y siempre que se pueda y de acuerdo al caso, es importante que ambos padres lleguen a un acuerdo y convivencia sana, pues de tu pareja te puedes divorciar pero con los hijos siempre existirá un lazo inquebrantable.

Algunos libros que puedes leer o recomendar sobre este tema son:
Lucas, P. & Stéphane. (2003) El divorcio explicado a nuestros hijos. Edit: El Aleph.
Beyer, R. & Winchester, K. (2009) Cómo explicar el divorcio a los niños. Edit: Oniro.


Gracias por visitar el blog, recuerda dejarnos tus comentarios y sugerencias.

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Cómo fomentar habilidades sociales en mi familia? (parte 3: Control de emociones)


En esta tercera parte nos enfocaremos al control de emociones.

Para comenzar es importante delimitar que las emociones son naturales, todos los seres humanos experimentamos diferentes emociones a partir de algún suceso; que son necesarias ya que cumplen con una función, más adelante describiré más a fondo las principales; no existen emociones buenas y/o malas, aunque si hay clasificaciones que las consideran como positivas o negativas, pero esto no significa que sea malo experimentar alguna emoción; y lo más importante, para controlarlas hay que conocerlas, por eso el artículo de hoy se enfocará a conocerlas, para que a partir de esto poder actuar.

Como ya lo mencioné existen muchas clasificaciones de las emociones, para fines didácticos me enfocaré en sólo una clasificación, que considera que existen cinco emociones básicas, de las cuáles se derivan las demás, por ejemplo la ira  es un derivado del enojo, el temor es un derivado del miedo. Para su mayor retención, se ha creado incluso un acrónimo (juego de palabras o tipo de siglas que se pronuncia como una palabra) formando la palabra “MATEA”, estas cinco emociones son: Miedo, Alegría, Tristeza, Enojo y Afecto.

El Miedo surge cuando la persona está en peligro, o ve amenazada su integridad, exista o no un peligro real. Por ejemplo, cuando pasamos en la noche por una calle desconocida, surge la sensación de miedo, aún cuando no exista nadie que nos haga daño, el simple hecho de ser algo novedoso nos produce miedo. Por lo tanto el miedo nos ayuda a buscar la seguridad, que en este caso puede ser ubicar más fácilmente un lugar con mayor iluminación, o de manera corporal, debido a que nuestras piernas se vuelven más sensibles, correr en caso de que sea necesario.

La Alegría viene del latín alicer o alecris, que significa vivo, por lo tanto es una emoción que nos ayuda a sentirnos vivos o que nos enseña a disfrutar la vida. La alegría ayuda a contrarrestar otras emociones como la tristeza o el enojo. La alegría además fortalece nuestras defensas, ayuda al buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

La Tristeza obedece a la necesidad de estar solo para encontrar la paz interna, muchas veces cuando nos ponemos tristes lo primero que hacemos es alejarnos de la gente, aunque después busquemos el consuelo de alguien, el dedicarnos un tiempo nos permite replantear nuestra vida, después de la tristeza, podemos afrontar nuevos retos con una nueva cara. Muchas ocasiones para disfrutar de la alegría es necesario conocer la tristeza.

El Enojo es quizá una de las emociones más complicadas de manejar, lo importante aquí es saber por qué surge el enojo. Éste surge cuando alguien ha invadido algo nuestro, o alguna situación se ha salido de control, por lo cual el enojo surge para satisfacer la necesidad de establecer (o restablecer) límites. De igual forma, el enojo produce en nuestro cuerpo que la sangre fluya más rápido, tensando los músculos, principalmente de la mano, permitiéndonos así tener fuerza para defendernos. Debemos recordar que si bien es  necesario expresar nuestras emociones y tenemos derecho de hacerlo, hay que procurar que al expresarlas no dañemos a nadie.


El Afecto nos permite que las relaciones (familiares, amistades, de pareja, etc.) sean más duraderas y más significativas, el afecto enriquece nuestro círculo social. Maslow (un teórico humanista) considera una necesidad el amor y la pertenencia; el afecto corresponde a esta necesidad.

Ahora que ya conoces las emociones básicas, y las razones por las cuáles surgen, te toca decidir ¿Qué cara usarás el día de hoy y para qué te beneficiará?


miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Cómo fomentar habilidades sociales en mi familia? (2da parte)

Retomando el tema de las habilidades sociales, principalmente el de los estilos de comunicación, mencionamos que existen tres: estilo pasivo, estilo agresivo y estilo asertivo.

Hablamos también de la importancia de desarrollar el estilo asertivo, que si bien es cierto podemos actuar de diferentes formas ante diferentes situación, siempre tenemos inclinación hacia uno de los estilos. Es importante ser consciente de cómo reaccionas ante diferentes situaciones, o con diferentes personas. Para ser asertivo necesitas plantearte metas y enfocarte en cumplirlas, ser constante, tener opiniones propias, esto se puede desarrollar a través de la discusión o debate de libros, de películas, de programas de televisión, recuerda que nadie tiene exactamente los mismos gustos que tú, a través de conversar con alguien de estas actividades cotidianas y mostrar tu punto de vista respetando el de los demás, verás que poco a poco te convertirás en una persona más asertiva.

También es importante saber pedir ayuda, muchas veces nos caracterizamos por ser orgullosos o por no saber pedir ayuda, desde niños nos enseñan a que debemos valernos de nosotros mismos, o que debemos ser autosuficientes. El mismo sistema económico que nos rige (neoliberal) se basa en competencias, con lo que para sobresalir nos olvidamos que dependemos de los demás, y los demás dependen de nosotros. El saber pedir ayuda, el reconocer que necesitamos de los demás es parte de la asertividad. Muchas veces no nos animamos a ir a terapia por estas falsas creencias.

Siempre estamos expuestos a ser juzgados por nuestra manera de actuar, la crítica es inevitable. Cuando esto ocurre lo primero que tenemos que hacer es escuchar, poner atención a lo que se nos está diciendo, no interrumpir. Una vez terminada la crítica respirar profundo, dedicarnos un tiempo a analizar lo que se nos mencionó, antes de hablar tenemos que pensar muy bien lo que vamos a decir. Hay que hacernos responsables, muchas veces “no queremos dar nuestro brazo a torcer”, es decir, sabemos que cometimos un error pero nos cuesta trabajo aceptarlo, tenemos que responsabilizarnos de nuestros actos, esto nos ayuda a ser más asertivos, y por lo tanto mejora nuestras relaciones interpersonales.

Podemos enojarnos, es una emoción, perderíamos nuestro lado sensible si dejamos de hacerlo, las emociones son esenciales en los seres humanos. Hay una frase muy buena que se le  atribuye a Aristóteles que nos ayuda a comprender lo siguiente, la frase dice: “Enojarse es fácil, pero enojarse en la magnitud adecuada, con la persona adecuada, en el momento adecuado, eso es cosa de sabios”, esa es otra habilidad social muy importante, el  control de emociones. Por supuesto que podemos expresarnos, pero hay que hacerlo de la manera adecuada.

Próximamente estaré subiendo la tercer parte del artículo, donde hablaré más específicamente del control de las emociones.

Para concluir quiero compartir un listado que se conoce como los derechos asertivos, los cuales nos ayudan a fortalecernos como personas, desarrollando la asertividad.




martes, 28 de octubre de 2014

¿Cómo fomentar habilidades sociales en mi familia? (parte 1)


Cuando alguien tiene facilidad para realizar alguna situación específica, decimos que tiene talento o que tiene habilidad, por ejemplo dibujar, practicar algún deporte, tocar algún instrumento, es bien sabido que estas actividades no todos realizamos, pero todos podemos aprender. Es decir, todos podemos desarrollar habilidades, aunque existan personas que se les facilite más, hay habilidades con las que se nace y hay habilidades que se adquieren.

Las habilidades sociales son aquellas herramientas de las que nosotros nos podemos valer para mejorar nuestra convivencia social. Sabemos que en todo momento convivimos con diferentes personas: familia, compañeros, amistades, vecinos, e incluso desconocidos; por lo que es de suma importancia aprender a relacionarnos de manera adecuada.

Dentro de las habilidades sociales principales están: la asertividad, la resolución de conflictos, el control y manejo de emociones y los valores.

La asertividad consiste en comunicarnos de manera adecuada, muchas personas logran solucionar sus conflictos desde la comunicación. Hay tres principales estilos de comunicación: el estilo pasivo, el estilo agresivo y el estilo asertivo.

De manera general el estilo pasivo es cuando se acepta lo que los demás dicen permitiendo que impongan la voluntad de los demás sobre nosotros, es decir son personas que se callan, que no expresan lo que sienten o piensan.

Con respecto al estilo agresivo, son personas desafiantes, que siempre quieren tener la palabra, imponer su voluntad a los demás, desvalorizan la opinión de los demás, puede o no expresarse mediante groserías, gritos, o de manera muy sutil como el sarcasmo.

El estilo asertivo hace valer sus derechos, pero también los derechos de los demás, expresa su opinión pero también escucha y respeta las opiniones de los demás, expresa lo que siente y motiva a los demás a que lo hagan.

Estos estilos de comunicación pueden presentarse en todas las personas, en su mayoría prevalece uno, pero eso no significa que no tengamos de los tres, por ejemplo yo puedo ser asertivo con mi pareja, pero al momento de interactuar con mi madre responder pasivamente, o incluso cuando estoy de buenas ser asertivo, pero si estoy enojado responder agresivamente, hay muchas variantes que vivimos día con día, lo importante aquí es aprender a ser asertivos.

La habilidad para resolver conflictos puede desarrollarse a través de conocer de nuestro problema, llevarlo a un punto en el cual se sepa claramente cual es el problema, muchas veces vivimos diferentes problemas que intentamos resolver, pero son tantos que no resolvemos ni siquiera uno, por lo tanto es importante delimitar un solo problema, el que quizá sea más importante o que al resolverse ese problema se puedan resolver los demás, por ejemplo puede  suceder que existan problemas conyugales, que exista un descontrol en los hijos, que los hijos tengan calificaciones bajas, y que no haya buena comunicación entre padres e hijos, probablemente el problema de la comunicación origine todos los demás problemas, por lo tanto ya se está delimitando el problema. Posteriormente se pueden ver las posibilidades, que en este caso pueden ser dedicar un tiempo para platicar con la familia, que al momento de convivir se eviten aparatos electrónicos, practicar las habilidades sociales con la familia, acudir a terapia familiar, asistir a viajes (vacaciones familiares, excursiones escolares), reducir el tiempo del trabajo para pasar más tiempo, pedir asesorías para las materias donde se va mal; pueden salir un sinfín de posibilidades de las cuales se podrían elegir solo algunas, entre más posibilidades se piensen mayores serán las posibilidades de éxito, una vez que se tienen posibilidades se evalúan las que podrían causar mayor impacto, preferentemente si se es un problema familiar lo ideal es que participen todos los miembros en este proceso, si es un problema individual se puede considerar la opinión de los demás, pero lo más importante es lo que a la familia o al miembro de la familia le haga mayor interés. Una vez que se eligen la(s) mejor(es) alternativa(s) lo único que falta es atrevernos a implementarlas, no tenemos nada que perder y mucho que ganar.


Si les gusto el artículo recuerden comentarlo y compartirlo en sus diferentes redes sociales. Muy pronto estaré subiendo la segunda parte y la tercer parte de este artículo.

martes, 14 de octubre de 2014

LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS COMO RESPONSABILIDAD DE LA FAMILIA


Cuando pensamos en el término educación, la escuela es un referente importante respecto a ella, pasamos casi 1/4 de nuestra vida en un entorno escolar, desde que somos pequeños la escuela es parte integral de nuestra vida, y las enseñanzas y formación de cada persona están ligadas al entorno escolar. La educación académica es valorada de una manera importante no solo como un medio para accesar a un mejor nivel de vida; también como una vía para poder obtener el éxito, desarrollo y superación humana.
 
Actualmente los modelos educativos enfatizan el desarrollo de una educación más humana que no solo explote los talentos de cada individuo, también fomente el desarrollo de valores y la búsqueda de un bienestar personal.
 
Sin embargo fenómenos como el bulllying o acoso escolar han puesto en tela de juicio, la efectividad de la educación complementada con valores, no porque no sea efectiva, sino porque resulta contradictorio, que se estén formando un individuos completos en todos los aspectos pero con deficiencias en el aspecto social y humano.
 
Estas críticas dejan a un lado la importancia de la familia como medio de formación y educación de cada alumno, si bien la escuela sigue siendo el medio principal en donde se deposita conocimiento se ponen a prueba destrezas y capacidades y se forman lazos sociales con otros individuos, la familia es el medio principal de creación de valores en el ser humano.
 
La participación activa de la familia y en específico de los padres ha sido benéfica en el desarrollo del niño, el modelo de educación en casa muy popular en el extranjero pero poco conocido en nuestro país, aboga por una educación integral que no necesariamente tiene que ser escolarizada, resultando en casos de éxito importante.

 
Esto comprueba que la educación puede tener cabida en medio familiar, y si bien el modelo escolarizado sigue siendo importante y sumamente efectivo en la formación del niño, se sabe que una educación en donde la familia y los padres se involucran de manera mínima se convierte en una educación unilateral, en donde el niño obtiene conocimientos peo no obtiene una formación integral donde se conjuguen los valores como: responsabilidad, ética del trabajo, compromiso, solidaridad o empatía.
 
Los padres que se involucran en la educación de sus hijos fomentan no solo una educación más integral, también crean una mayor seguridad, imagen y autoestima en los niños.
 
Maneras para poder fomentar la integración de la educación como arte de la vida familiar:
 
  • Primero que todo aprendamos a involucrarnos en las tareas educativas de los niños, ayudar o colaborar en las dudas que vayan surgiendo, e investigar conjuntamente los temas que tanto padres como hijos desconozcan.
  • Organizar actividades recreativas que fomenten la creación y obtención de conocimientos en un ambiente no escolarizado: museos, parques, espacios al aire libre.....promover la reflexión respecto a temas que atraigan la atención del niño.
  • Tomar en cuenta que la educación en valores es responsabilidad de la familia, dialogar con los hijos puede ser una buena opción para poder saber cual es su perspectiva respecto a cada tema.
  • Tomar en cuenta que la educación es un actividad continua que puede darse en días festivos, fines de semana o vacaciones siempre tomando en cuenta que cada actividad debe de estar planeada para esparcimiento; y no como un medio automático de obtención y almacenamiento de conocimiento, recordemos que el conocimiento se obtiene por medio de la adquisición de experiencias enriquecedoras a nivel intelectual y emocional.

 
Es importante entender que la educación muy aparte de ser un medio de obtención de conocimiento y formación intelectual también es un medio de formación humana, la ética de trabajo y personal se desarrolla de manera positiva e personas que obtuvieron una formación integral educativa, donde tanto la escuela como la familia se involucraron de manera activa.


miércoles, 30 de julio de 2014

FAMILIAS LIBRES DE VIOLENCIA

Cuando hablamos de violencia como una problemática de nuestra sociedad en la actualidad consideramos que somos ajenos a ella, es decir hablamos de ella desde una perspectiva externa pues consideramos que estamos libres de un entorno violento.

 Muchos de nosotros asociamos el término violencia y su manera de manifestarse con golpes, gritos, palabras altisonantes o cualquier manifestación de violencia que se pueda ver o escuchar.

Sin embargo es  importante recalcar que la violencia se puede construir hasta en los entornos más aparentemente normales y pacíficos.

La violencia esta insertada en parte de nuestra sociedad como un aparente  comportamiento natural en el ser humano que tiene relación con el instinto de supervivencia, un típico ejemplo es:

Aquella persona que asesina en defensa propia; y aunque es debatible si es justificable o no, hasta cierto punto la violencia es permitida y aceptada en nuestra sociedad en  situaciones como esta y muchas otras.
Por lo tanto podríamos decir que aparentemente es complicado seguir una interacción libre de violencia ya que pensaríamos que al estar tan adaptados a la sociedad a la que pertenecemos es prácticamente imposible estar ajena a ella.

Primero que nada nosotros podemos observar ciertos comportamientos  relacionados con violencia y sentir que jamás nos involucraríamos o seriamos participes de ellos, sin embargo de acuerdo a la Psicología de las masas de la que hablaba  Gustave Le Von podemos estar involucrados en comportamientos de violencia cuando sentimos pertenencia hacia un grupo específico; dos ejemplos claros son:

Los hinchas que ejercen actos de violencia en un partido de fútbol o las sectas espirituales o religiosas radicales.
Es importante recalcar que esto no significa que en algún momento de nuestra vida ejerzamos un acto violento por estar inmiscuidos en cierto grupo social, sin embargo nos muestra el hecho de que la violencia no es ajena a nosotros y podemos ejercerla en las situaciones más insospechadas.

¿Cómo podemos construir familias libres de violencia ante este panorama?

Primero que nada es muy importante identificar que existen muchos tipos de violencia, unos más visibles que otros, empecemos por mencionar desde los tipos de violencia más notorios hasta los aparentemente menos “visibles”:

·         Violencia física: golpes, empujones, jaloneos, pellizcos, mordeduras y cualquier tipo de acto que lastime nuestra integridad física.

·         Violencia psicológica: De esta violencia se desprende la violencia verbal: gritos, ofensas, apodos, palabras altisonantes hacia nuestra persona, humillaciones; también se encuentra cualquier tipo de manipulación y cualquier tipo de conversación o dialogo que cause un estrés importante en el otro o daño emocional.

·         Violencia económica: Es el control excesivo o disposición de dinero con fines de manipulación o control de la persona que es violentada, este tipo de violencia puede ser complementada por violencia verbal al denigrar a la persona por ser inferior o superior económicamente.

·         Violencia sexual: Aunque directamente es relacionado con el hecho de obligar a alguien a ejercer actos sexuales sin su consentimiento, también puede ser relacionada con agresiones sexuales que no llegan al coito pero que causan un importante daño emocional en la persona violentada.

Existen 2 mitos relacionados con los tipos de violencia que acabamos de mencionar:

1.       Son plenamente identificables por cualquier persona a pesar de que no sean “notorios” además de que unos tipos de violencia son más “suaves” que otros. Cada uno de los tipos de violencia aquí mencionados provocan el mismo daño emocional para la persona , además de que NO todos son plenamente identificables, ya que algunos se  esconden detrás de palabras aparentemente amables o forman parte de las propias costumbres de cada sociedad ;un ejemplo claro: Es el hombre o mujer que administran el sueldo de su marido con fines de tener control sobre el mismo pero que en nuestra sociedad es visto como algo normal y parte de la interacción de una pareja.

2.       La violencia SOLO es ejercida dentro de una relación de pareja, núcleo familiar o ambiente de aparente confianza; este tipo de violencia puede abarcar más allá del núcleo familiar, puede darse en un ambiente laboral, escolar o incluso en la calle o en sitios públicos, es decir podemos ser violentados  incluso al transitar en la calle o comer en un restaurante.

Esto no quiere decir que estemos expuestos todo el tiempo a situaciones de violencia pero el conocer estos tipos de violencia podemos identificarlos plenamente; cuando identificamos ciertos tipos de violencia reflexionamos sobre nuestra forma de actuar e interaccionar con otras personas, de qué manera reprobamos o aprobamos a los demás, aceptamos o no aceptamos a ciertas personas y en el caso más extremos afectamos su derechos.

Conocer e identificar los tipos de violencia nos hace más tolerables, ya que aprendemos a entablar un dialogo más empático con los otros tomando en cuenta que a pesar de nuestras diferencias podemos tener una convivencia sana y plena con el otro.

Estos  comportamientos son trasladados a nuestro núcleo familiar, es decir aprendemos a convivir con el otro respetando su derecho a ser diferente o similar a nosotros ,a tener diferencias pero no malentendidos, a dialogar para la solución de conflictos y sobre todo fortalecemos la autoestima de cada uno de los miembros de nuestra familia al considerarlos importantes y valiosos como seres humanos, ya que una interacción libre de violencia fomenta una convivencia sana y constructiva para cada uno de nosotros.


Botones compartir "Share this"

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS

Ayuda Psicológica en Twitter... síguenos!!